<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener("load", function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <iframe src="http://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID=8138398987586654213&amp;blogName=Los+Caballetes+a+la+Calle&amp;publishMode=PUBLISH_MODE_BLOGSPOT&amp;navbarType=BLUE&amp;layoutType=CLASSIC&amp;searchRoot=http%3A%2F%2Floscaballetesalacalle.blogspot.com%2Fsearch&amp;blogLocale=es&amp;homepageUrl=http%3A%2F%2Floscaballetesalacalle.blogspot.com%2F" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" frameborder="0" height="30px" width="100%" id="navbar-iframe" allowtransparency="true" title="Blogger Navigation and Search"></iframe> <div></div>

yO No zen nada




El interior del desnudo



Este era uno de esos títulos que no lleva palabras, ninguna palabra, ningún renglón.
A veces pienso en coleccionar despertadores viejos, pero que funcionen, destartalados, con campanas grandes, con movimiento cayéndose de la mesa de luz. Juntarlos todos en una pila una pila y ponerlos todos acá, en estas páginas. Llenar páginas y páginas de despertadores, darles cuerda y que hagan tic-tac tic-tac tic-tac titac titatitac. Decir: eso es todo amigos, sonreír y esperar caras de desconcierto, que se transforman en caras de esto es una estafa, caras de orto.

Y es así, la verdadera estafa es esta de escribir, esto que hago es hacer tiempo y por eso están los despertadores en la mesada de la cocina, abigarrados como hombres, temerosos de caer en la pileta lavaplatos, saben que hay un límite, que indefectiblemente van a caer en el momento en que suene la alarma. Entonces el título lo dice todo y es demasiado, demasiado tarde para desprogramar las alarmas, demasiado tarde para preocuparse, demasiado tarde para saber algo.

Ustedes preguntan: ¿de qué trata todo esto? ¿Hay alguien que está hablando y diciendo cosas? ¿Quién es? Hay alguien que comió y huyó, el señor relojero, el pícaro gordito que nos cagó con el huevo, ¿qué viene primero, la gallina o el huevo?

Si hay una circunstancia, ¿cuál es la circunstancia? Los relojes, el equilibrio, ponerlos en hora ya fue todo un logro, sin contar el problema de las pilas, es que comprar pilas ya es un desastre ambiental, las usamos y después ya no se sabe que hacer con ellas, señora no compre pilas, no le regale juguetes a pila a sus hijos, no haga esto, no haga aquello, no piense.

Y hete aquí que los despertadores sonarán todos juntos y se van a caer, resonarán, moverán el piso del tercero “C”, departamento en el que solían suceder cosas extrañas, el extrañamiento, el me extraña araña. Bien, aún así no estoy agotando el rango de posibilidades, ustedes se preguntarán por qué tienen que sonar todos juntos. Y es un misterio de la ciencia, ¡pero no! No es un misterio, es que si suenan separados no pasa nada, si suenan uno a continuación del otro lo único que logramos es un sonido molesto toda la siesta, ahora si suenan todos juntos... ya lo sabrán ustedes el día que vibren todos juntos.

Pero yo prometí hacer silencio y no cumplí sigo resonando con los despertares y los despertadores como si existiera algo que te puede despertar de este sueño.




Taller de ecosistemas humanos - 2009/02/27

Taller de nada XXII - Eso es muy serio


Ciudades Circulares







¿Qué es lo que querés?

Queremos generar un sistema de comunidades interdependientes, abiertas, que se sostengan unas a otras, basadas en el respeto hacia la tierra y hacia las personas, que no tengan la ganancia como base. Un montón de células comunicadas, una red de ecosistemas humanos, no obligamos a nadie, no convencemos a nadie, nos mantenemos por la voluntad individual de cada uno de nosotros y eso nos hace formar un organismo vivo basado en la cooperación. La voluntad es necesaria cambien para mantenerse, no volver a lo viejo y desarrollarse en un medio que puede ser hostil.

Eso es muy serio.

Es un sistema dentro de los quiebres y las hendiduras del sistema, no pretendemos invadir, crecemos gota a gota, pretendemos vivir de otra forma, vivir conectados entre nosotros, siendo nuestras venas y arterias para un corazón que no pertenece a nadie y pertenece a todos.

Sigue siendo muy serio.

Es que estoy serio, quizás sea porque es mi cumpleaños.




Taller de nada XX – Un sueño




Un sue&ntilde;o



Mi sueño era armar una comunidad, yo le puse el nombre de Tau, igual olvídense del nombre no tiene nombre, pero ahora comprendo que el mecanismo no es como el que se ha venido haciendo hasta ahora, al menos no exactamente: juntar un grupo de personas, ponerse de acuerdo en los ideales y/o principios, discutir, planear, discutir, discutir, pelearse y eventualmente comprar un terreno e irse todos a vivir allí, cultivar la tierra, etc., etc.

No es así porque este es el mecanismo que se ha venido practicando hasta ahora, este tipo de comunidad yo la catalogaría como: comunidad con estatuto, con alguna semejanza a los antiguos modelos colectivistas. Pero Tau no es así, no es exactamente lo que yo escribí, Tau es un no-hacer, hay un balance o un equilibrio dinámico entre lo individual y lo colectivo, en el momento que sea necesario Tau se puede unir como una roca maciza y después volver a liberarse, a disgregarse como arenas en el viento. Personas solas, familias, otras comunidades Tau, puede unirse como miembros de un solo organismo. No hay límites porque una vez que una comunidad Tau se establece se vuelve un organismo vivo, que al mismo tiempo puede formar parte de otro organismo vivo: una comunidad Tau mayor, porque posee el balance entre lo colectivo y lo individual puede ser célula y organismo al mismo tiempo. Esta propiedad es en realidad intrínseca de la vida en general, se podría enunciar así:

Todo organismo vivo es infinito porque al mismo tiempo puede formar parte de otro organismo y contener en sí mismo conjuntos de organismo que lo forman. Cada organismo es el todo y una parte del todo al mismo tiempo.




Taller de nada XIX - Salir o no salir





True que



Hay muchos que quieren salir del sistema y no saben cómo.

¿Qué es salir del sistema?

Vivir de forma más simple.
Vivir produciendo nuestros alimentos.
Vivir respetando la naturaleza.
Vivir sin dinero.
Vivir para cooperar y ayudarnos.
Vivir en el flujo libre del conocimiento y la información.

Algunas de estas cosas o todas juntas y otras que ahora no se me ocurren pero que a mí me suenan como: volver a la naturaleza.

¿Qué se necesita?

Un cacho de tierra y personas, personas dispuestas a romper algo.

¿Romper qué?

Principalmente los hábitos de consumo. Y lo más primario de todo lo que consumimos es:
LA COMIDA. Hay mucha gente que no puede vivir sin la televisión, pero lo más más fundamental de todo es la comida. Alimentarse de lo que produce la tierra es muy diferente a lo que que estamos acostumbrados. Volvamos a la tierra, conseguir tierra. ¿Cómo?

No sé, no tengo la menor idea.

Comprarla. Pensemos en esto: comprar la tierra, ¿cómo hacemos?

Trabajamos 10 años en la oficina, hacemos carrera día y noche, trabajamos duro dentro del sistema, hacemos buena plata, ¡huh!, pero nos gusta una chica, una linda chica, bueno también puede ser un chico, lo que les guste a ustedes, digo, y sin querer nos entreveramos, tenemos hijos, crecen, los mandamos a la escuela privada, porque la estatal ya no “educa”, una buena obra social pa tener buena “salú”, natación, ingles, computación, futbol, tenis, ¡ups!, ¿dónde quedó la tierra? ¡Te tragó el sistema hermano!

Lo que decís es muy lindo pero yo no puedo, si querés te ayudo, te compro un par de rifas, ¿qué sorteas?

Ni a palos dejo de comer un bife todos los días, no tengo tiempo, no tengo, está muy caro, el tiempo se cotiza en alza, siempre en alza.

Volvamos, pensar que la tierra tiene dueño me cuesta, la tierra no puede tener dueños, pero está bien, no esperemos la pureza porque sino nunca vamos a avanzar, entonces, ¿cómo extraer el dinero del sistema sin vivir dentro del sistema? La respuesta es: la célula, trabajar de forma comunitaria hacia adentro y hacia afuera una membrana celular que deje pasar lo que necesitamos, que filtre lo innecesario y lo otro que navegue hacia otros puertos.

¿Vos decís una cooperativa?

La estructura legal dentro del sistema no importa, ante la duda prefiero que no tenga ninguna forma, mientras menos esté enclavada ahí dentro, mejor.

Pero contame los detalles, ¿cómo van a hacer?

Los detalles no importan son distintos para cada grupo de personas que se junte, la idea es la de un organismo, que cada grupo forme un organismo vivo, pero no como nuestro cuerpo físico en el que cada parte está fija, sino que cada parte tiene la libertad de moverse o irse en cualquier momento, cada persona tendría mayor libertad de elegir que antes. No queremos hacer una copia del sistema actual que está tratando de atraparnos para que consumamos lo que vende a todo momento, para obtener más libertad no podemos decirle al otro lo que tiene que hacer, cada uno tiene que elegir y ser responsable de sus propios actos.

¿Aunque sepas que lo qué está haciendo está mal?

Sí, sobre todo si está mal, el otro tiene que poder meter la pata, equivocarse es indispensable para aprender.

Ahora si cada uno puede hacer lo que quiera, ¿cómo van a hacer para trabajar juntos?

Libertad no significa ausencia de reglas, un verdadero equipo trabaja y se mueve como un solo ser mientras están concentrados en la tarea. Después cada uno va y hace su vida.
La sociedad actual también es una comunidad en la que cada uno hace distintas partes, cada uno se ha especializado en algo, y se ha especializado tanto que se ha separado de todo lo demás, a tal punto que lo que más importa es lo que hace uno, solamente lo que hace uno. Entonces se aplica la ley sin ley, que es el egoísmo, a pesar de eso hay un grado de colaboración, el suficiente para habernos mantenido como especie.
Una forma de valorar a los otros es mediante el trabajo, cada persona debería poder cumplir funciones en distintas partes de la comunidad, cada persona debería poder reemplazar a cualquier otra en cualquier parte de la comunidad. Algunos tienen una habilidad especial para ciertas cosas y estos serían los que enseñen, pero también deberían cumplir sus funciones en otras tareas.
En un caso extremo, la comunidad podría estar compuesta por una sola persona, o una sola pareja mejor dicho, porque esta podría cumplir todas las funciones.
Entonces que alguien se vaya o venga no es importante porque la comunidad sigue funcionando de la misma manera.

¿Y cómo sería un gobierno con estos principios?

Debería ser una ínfima cáscara, un gobierno con la menor estructura posible, un gobierno que casi no gobierna, porque el “gobierno” ya estaría presente en cada una de las personas. Los funcionarios serían elegidos al azar, cualquiera debería poder estar en esas “funciones”, sería indistinto.

No me lo imagino.

Cada uno debería poder ocuparse de conseguir su propio sustento, no cada uno sino cada familia y o cada pequeña comunidad, después de esas tareas podría cumplir con sus deberes de funcionario, siempre tratando de cumplir con la regla 3x8.

¿Cuál es esa regla?

Ocho horas de sueño, ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio.

¡Eso es imposible!

Bueno, ya se hizo en comunidades en la india.

¡Es absolutamente imposible!

Lo más importante es que todos tengan asegurada la alimentación y eso estaría asegurado porque cada grupo la obtendría directamente de la tierra, entonces no habría necesidad de pelea ni competencia para venderle al otro algo.

¿Y no habría partidos políticos?

¿No, para qué querés partidos políticos?

El exceso de estructuras sociales es lo que carga de poder a algunas pocas personas y llama al egoísmo, no, mientras menos estructuras de poder haya, mejor. En este caso podríamos pensar que hay una estructura de dos niveles: funcionarios y gente. Pero esa división, aunque exista, se disminuye al máximo debido a que son elegidos al azar y a que no dejan sus tareas en su familia, no dejan la tarea básica de conseguir el alimento de la tierra.

Bueno, volvamos a lo pequeño: la comunidad.

Hay que tener en cuenta un par de cosas:
La comunidad no necesariamente tiene que tener un lugar físico, las personas pueden estar separadas en tiempo y espacio y formar parte de la misma comunidad.
No todos tienen que estar de acuerdo en todo, pero tiene que haber un núcleo, algo que los una, para mi eso debe ser la verdad. La verdad en lo práctico significa: pensar, decir y hacer lo mismo. Objetivos y acuerdos pueden variar, pero si mantenemos un núcleo de verdad la comunidad puede estar unida a pesar de las discrepancias que haya entre los miembros.

Eso que decís no le importa a nadie, es idealismo puro.

Sí, es cierto, pero pensalo, ¿qué es lo que está en la base del sistema? Las personas, las personas que consumen, ahora si las personas dejan de consumir dentro del sistema, ¿qué pasa?

No sé.

Dicho de otro modo, o le ganamos tierras al sistema o el sistema va a envenenar toda la tierra con nosotros adentro. Pero hay algo importante, si se consigue tanta tierra como para convertirse en amenaza, si hay tanta gente que que deja de consumir como para que el sistema se desmorone, antes de dar el ultimo coletazo nos trataría de exterminar como cucarachas.

Pero las cucarachas sobreviven.

Sí, ¿y cuál es el principio por el que sobreviven?, la invisibilidad. Ahora bien, la invisibilidad de la que hablo no significa ocultarse, significa mostrarse, lo que está más oculto es lo que se puede ver a simple vista. Significa no atraer tanta energía como para que el monstruo de 6 cabezas nos dirija la mirada.

¿Y cuánto es eso?

Tanto como si fuéramos el arca, un par de cada especie.

¿No te parece como un poco poco?

Sí, es una metáfora, en general es menos de lo que se piensa, o menos de lo que dicen los estudios científicos. En realidad no es que hay que mantener la invisibilidad, la invisibilidad se mantiene sola porque la cantidad de personas que se interesen en esto va a ser poca en comparación, hasta que el sistema se desmorone por si solo. Aunque muchos puedan intentarlo, no va a haber un grupo de personas organizadas que haga caer el sistema, se va a corroer por dentro, como lo estamos observando ahora y se va a derrumbar por sí mismo.




Taller de nada XVIII – Método Fukuoka


Photobucket





Con Fukuoka me pasa eso, después de leer el primer libro me preguntaba: ¿Cómo se hace la agricultura natural? ¿Cómo? En el libro no decía como. Un tiempo después me encontré caminando por el parque y supe como: escuchando la tierra, escuchando la naturaleza, no hay otra forma, no hay un método que se pueda explicar, no hay un manual del agricultor natural, porque la naturaleza no tiene manuales, hay que escuchar la tierra. Sentí mucha alegría, el camino es sencillo si uno cree que es sencillo.

Después, seguí leyendo otros libros de Fukuoka, y perdido en alguno de ellos estaba la misma respuesta que había encontrado: escuchar la tierra, el mejor método es no tener un método.

Seguí leyendo y seguí leyendo hasta que tuve la sensación de que algo andaba mal, ¿cómo puede ser de que alguien que proclame lo erróneo de seguir un método escriba tanto sobre su pensamiento?, su pensamiento sobre la agricultura natural no deja de ser un método. Poco después encontré la respuesta: “Yo estoy convencido de que escribir libros no sirve para nada”, dice Fukuoka. Por lo tanto leerlos tampoco serviría demasiado. Igual seguí leyendo hasta que terminé el libro que había empezado, es una costumbre que tengo: siempre terminar los libros aunque no me gusten.

Después paseando mi perra por el parque y viendo como olfateaba y elegía el pasto para mordisquear, se me ocurrió algo, el hombre debería volver al instinto, debería recuperar su conocimiento instintivo, no para volver a ser animal, sino para avanzar un escalón, no para destruir sino para construir sobre su propia inteligencia.

Agarré otro libro de Fukuoka, el último disponible en castellano, trescientas páginas, y en algún lugar perdido entre esas páginas me encuentro con el mismo pensamiento.

Después de tanta lectura creo que estas tres cosas son las que rescato:

Escuchar la tierra.
No hay método.
Volver al conocimiento instintivo.

Por un tiempo largo dejé de leer sus libros y en un momento me encontré recordándolo, en uno de sus libros decía que se sentía profundamente solo, había muerto un jefe indio norteamericano que él había conocido y que parecía que era la única persona que lo comprendía hasta lo último. Está cerca el momento de la muerte de Fukuoka, pensé. Así fue, unas semanas después me enteré de su muerte.

¡Qué pena!

¿Que cosa, la muerte? No, a mi por ejemplo me gustaría que cuando muera hagan una fiesta, si no muero no puede haber renovación de la vida y no hay nada mejor que celebrarlo.

¿Una pregunta, al final hay que leer o no?

Sí yo diría que lo mejor es leer, pero que hay un momento que hay que dejar de leer y ponerse a hacer.

Y ahora hay que probar hacer.



Taller de nada XVII - Somos la tierra




Barca de mares tormentosos




Un terreno baldío.

¿Qué?

Eso, un terreno baldío.

¿Pero qué?

Quiero uno.

¿Para qué?

Te explico, un terreno baldío es un ecosistema funcionando en armonía, en equilibrio, es el resultado de dejar hacer a la naturaleza, y la naturaleza lo logra sin esfuerzo, no le cuesta nada y es un equilibrio dinámico, no está quieto, siempre está en movimiento adaptándose, está compuesto de ciclos de materia y energía.

Me parece que es muy complicado.

No te preocupes vos no tenes que saber exactamente que es lo que pasa, podés meterte dentro de ese ciclo, acoplarte, y esa es la única forma de vivir, porque cualquier cosa que hagamos frenando o destruyendo esos ciclos nos lleva al desequilibrio y a la muerte.

Si frenamos los ciclos la energía se acumula y después nos explota en la cara.

Algo así, pero además nos cuesta un montón de trabajo frenarlos, porque es muy dificil estar en contra de la naturaleza.

¿Cómo hacemos para meternos adentro de ese ciclo?

Perturbando lo menos posible, nosotros querríamos comer ciertas cosas a las que estamos acostumbrados, y ahora estamos a costumbrados a muchas cosas pero estamos en la mayoría de los casos fuera de la naturaleza, en contra de la naturaleza. El asunto es que muchas de esas plantas quizas no se acoplen no se adapten no entren en el ecosistema que tenemos a mano, no importa. Lo que tenemos que hacer es sembrar todo lo que queramos pero sin eliminar todo lo que existe en el terreno sin destruir el ecosistema, también podemos cosechar lo que hay, en todos lados hay plantas que crecen espontaneas y son comestibles soló hay que averiguar cuales son. Sembramos y de mientras empezamos a comer lo que hay, le estamos sacando algo al ecosistema y tenemos que devolverle algo. Lo ideal es que juntemos nuestra caca, hagamos un montón de mierda y lo dejemos en una esquina, luego de seis meses se convierte en una ceniza gris que no tiene olor, en ese momento la podemos esparcir en el terreno, así cerramos el ciclo. Este ciclo dura aproximadamente un año, porque 6 meses es lo que tarda en incorporarse al suelo.

O sea que en un año tendríamos nuestra huertita.

Sí, algo así. De esta manera la tierra nos da alimento y nosotros le devolvemos algo que es alimento para ella, así establecemos una relación que no tiene pérdidas, así formamos parte de un ciclo interminable, somos la tierra misma.

Todo muy lindo pero se me complica el asunto de la caca.

Sí tiene algunas complicaciones, y además habría que usar sólo la de la familia o tener ciertos cuidados para evitar los parásitos, pero también puede funcionar sin eso porque los ecosistemas suelen tener algún exceso de producción, mientras nosotros no nos excedamos en sacarle cosas. Pero lo mas importante es la idea de que estamos dentro de un ciclo y tenemos que tener cuidado de no detenerlo, y que si sacamos algo algo tenemos que devolver, lo que no es alimento para nosotros se convierte en alimento para una cantidad de animalitos pequeñitos y al final se incorpora a la tierra, vuelve a ser alimento para nosotros.

¿Algún baldío disponible?




Taller de nada XVI - Olor



El punto complejo




Sí somos animales y no tiene nada de malo, pero en este camino del hombre racional hemos perdido cosas valiosas que sabíamos por instinto, por instinto animal.

Si no nos escondiéramos detrás de los perfumes, los olores nos dirían mucho sobre las personas, cuando uno se acerca a alguien con olor después de haber transpirado generalmente le disgusta, eso es porque no tiene el propio olor como punto de comparación, el propio olor funciona como una personalidad, como un yo sobre el cuál se filtran los otros olores. La personalidad, las enfermedades, los gustos, se reflejan en el olor y no hay escapatoria, pero no podemos darnos cuenta ya que perdimos nuestro propio olor. Perdimos la verdadera utilidad del sentido del olfato, algo que es simple, tan simple como: me gusta, no me gusta; sería suficiente para saber muchas cosas sobre personas y lugares, deberíamos recuperar el olfato, ¿voluntarios?

Dos semanas mínimo sin ningún tipo de perfume, jabón neutro para bañarse, no desodorante, nada que cambie nuestro olor personal y después experimentar un mundo diferente a través de los olores. Sería un taller de olores.
Pero esto es sólo el principio, el olor es como una huella digital, como las líneas de la mano, como la carta natal sin saber la fecha de nacimiento. De los cinco sentidos el olfato es el que queda en el centro, primero está lo sólido: el tacto, después lo líquido: el gusto, lo gaseoso: el olfato, las vibraciones en el aire: el oído, las vibraciones en el espacio: la vista. La visión se relaciona con el tacto, se puede ver con los dedos y tocar con los ojos, el gusto se relaciona con el oído a través de la lengua, ella es la que modela las vibraciones del sonido que producimos y escuchamos. El olfato queda en el medio de estos, en una posición privilegiada, una conexión directa más allá de la mente, es un sentido que hemos tapado de forma sistemática por querer diferenciarnos del animal, pero es un sentido muy importante en las relaciones humanas, pero no solo eso, es un sentido que sirve para decidir, cuando no sepan que camino seguir, el olfato seguro los puede ayudar.



Taller de nada XV - Re unir




Re-uni&oacute;n



Acercarse al sexo opuesto es reconocerlo dentro de nosotros mismos, reconocer al hombre dentro de la mujer o a la mujer dentro del hombre. En el fondo no somos ni lo uno ni lo otro, somos un ser, nos ponemos de un bando como si fuéramos incompletos, para completarnos y saber de eses entrega de energía que es el orgasmo.
El sexo es una entrega, es entregarse al otro, si uno no se entrega no hay verdadera transferencia, no hay canales donde fluir.
Sin entrega es como masturbarse, masturbarse es querer entregar algo a nadie, pero ojo que puede ser una buena práctica de la entrega sexual.
¿Masturbarse?

Sí, siéntanlo como que ustedes se entregan a si mismos, como si esa energía recirculara por ustedes, una cosa intima que funcione uniendo sus partes masculina y femenina, quizás sirva para encontrar la otra parte dentro de ustedes.
¿Vos estás seguro?
No, claro que no, tenés que probarlo con eso en mente, reunir tu intimidad.

Al encontrarse las dos partes dentro de ustedes saben de alguna manera formar los huecos y las aristas para encastrarse en otro ser, unirse, entregarse el uno al otro y fluir. Esto podría suceder de distintas formas con distintas personas, con alguien desconocido y por única vez, un encuentro de una noche que nunca se vuelve a repetir, aunque podría ser una tarde, mejor una tarde, o podría ser que sucede después de veinticinco años de casados, quizás sucede después de veinticinco años pero no con el esposo, o la esposa.
En resumen, la entrega, la liberación de canales para que pase la energía para que gire dentro nuestro y también gire entre dos personas y por qué no que gire entre todos nosotros.
¿Alguna voluntaria, algún voluntario?
¿Para qué?
Para hacer la parte práctica.
¿Y en qué consiste?
En que bajes con la mente abierta a esto que hablamos.
Baja una mujer, se para a tres metros de donde estoy yo.
Tenemos que estar más cerca.
Nos acercamos y le doy un abrazo.

Un abrazo puede servir muy bien para sentir como gira la energía, si uno lo hace con entrega desde el corazón, la energía sexual gira desde otro punto pero con practicar abrazos logramos mucho, logramos liberar los canales, o sea que: ¡bajen todos, guerra de abrazos!



Taller de nada XIV - Verdad




M&aacute;s all&aacute; de lo real



En el manifiesto Tau hablo de la verdad, la verdad necesaria para construir una comunidad que viva como si fuera un organismo vivo en armonía con su medio ambiente, es decir que el medio ambiente esta dentro de este organismo, no fuera. Una comunidad que obtiene su propio alimento de la tierra y que es autónoma en todas sus necesidades. Esto no significa que no está relacionada o que no se comunica con otros organismo vivos.
Ahora bien, ¿qué es esta verdad? Esta verdad tiene que ser pensada como algo vivo, algo que está en lenta pero continua evolución, es la sustancia del universo, no es una sustancia como la sal, no es una palabra, no es un libro, no son piedras ni tablas escritas. Todas esas son expresiones muertas de la verdad.
¿Entonces que es lo que tenemos que buscar?
La integridad, la expresión de nuestra verdad, lo que sentimos nosotros mismos por verdad.

Pero la verdad debe ser objetiva, lo que uno siente no puede ser verdad.

La objetividad depende de esa división que hacemos entre sujeto y objeto, ya sea algo material como una piedra o inmaterial como un pensamiento, lo que nosotros llamamos objeto es independiente del sujeto. Yo creo que la verdad no sólo no es independiente del sujeto, sino que forma parte de él, no hay objeto y sujeto, son en realidad la misma cosa.
Tal y como los vemos, objeto y sujeto separados, la verdad es sólo la sombra de la verdad y puede haber sombras distintas de la misma cosa de acuerdo a como se la ilumine. Pero lo importante como individuos es: hacer, decir, pensar en consonancia con nuestra verdad.
Sentir, y muchas veces es nada más que una leve sensación, sentir que lo que hacemos en la vida, que los pasos que damos son consistentes con nuestra sustancia de verdad. Eso es lo que se necesita de las personas para poder construir una comunidad como Tau.
Porque la verdad está viva dentro de nosotros mismos, la mentira es una especie de muerte de nuestra sustancia, y si formamos entre todos un organismo vivo y lo alimentamos con mentiras el organismo, tarde o temprano se va a morir.



Taller de nada XIII - No existe el tiempo



El tiempo no existe

Sí existe, esta mañana me levanté a las ocho y tomé un café, ahora son casi las doce, el tiempo existe, vivimos en el tiempo, envejecemos, nos crecen las uñas, pasan los días, las noches, las estaciones, el nacimiento, la muerte, todo eso es tiempo, el tiempo existe.

No, no existe.

¡Ja! Mentiras.

Respondé a esta pregunta: ¿Qué es el tiempo?

Eh, bueno, el tiempo es una sucesión de momentos.

¿Y qué son los momentos?

Son un montón de instantes.

¿Y qué son los instantes?

Una sucesión de momentos más chiquitos.

O sea que el tiempo es una sucesión de tiempos cada vez más chiquitos.

Sí.

Pero no me estás diciendo qué es el tiempo.

Bueno, sí, el tiempo es un movimiento, como un río, nosotros nos movemos en el río del tiempo.

¿Cómo es que viene ese río, cómo es que pasa, qué sentís cuando te encontrás con él en el momento presente, qué es el presente, dónde está el tiempo?

El tiempo está en la memoria, la memoria es como una ventana que te muestra las marcas en el río del tiempo.

Está bien, el tiempo existe en tu memoria, pero cómo es que esos granitos de tiempo del ahora van llegando, ¿cómo sucede el tiempo?

No sé, el ahora es algo que uno lo piensa y ya se fue, no está más.

¡Viste, te dije, no existe!

¡Sí existe!

(Saber las respuestas que no tienen respuesta es precisamente eso: no saberlas)

No existe.

Imaginate cómo sería un mundo sin tiempo, uno va de casa al trabajo y tarda una hora, pero sin tiempo uno estaría en casa y en el trabajo al mismo tiempo.

No entiendo.

Es decir, no hay tiempo, uno estaría en todos los lugares a la vez.

Ahhhhhhhhhhhhhhh, sí, ¿y no es maravilloso?

¡Uno estaría naciendo y muriendo al mismo tiempo!

Sí, ¿y no es liberador?

En realidad todas las cosas que suceden no tendrían sentido, el movimiento, las distancias, sin tiempo tampoco existiría el espacio.

Exacto.

Sin tiempo no existiría la realidad.

¡Eureka!

Pero la realidad existe por lo tanto existe el tiempo.

En tu mente.

¿Cómo?

El tiempo existe en tu mente y la realidad también existe en tu mente, es decir son creaciones de la mente, y en realidad no existen. Sin tiempo no hay realidad. Sin tiempo no hay mente y el tiempo no existe.

Sí existe, acá está lo podemos tocar.

(Saber las respuestas que no tienen respuesta es precisamente eso: no saberlas)

¿Sí, podés tocar el tiempo?

Bueno, no, podes tocar las cosas que van cambiando con el tiempo.

¿De dónde viene el tiempo?

De la nada, viene de lo que no existe

¡Ja, te dije!

Bueno está bien, el tiempo existe como creación de la mente, pero fuera de la mente no existe.



No existe el tiempo





¿Pero dónde está el momento presente?, se desvanece, se escurre, el momento presente, el fluido del tiempo inexistente, la eternidad. Si alguno es capaz de sentirlo me avisa.

El instante indefinible del ahora refleja todos los instantes, siempre es ahora, tanto cuando tomabas la teta como cuando diste el primer beso. El ahora es como un punto, no tiene dimensión y siempre está ahí, siempre es ahora, es la suma de todos los momentos futuros y pasados.




Taller de nada XII - La mente global





Internet es una extensión de la mente humana. Es una extensión en el sentido de que uno podría pasar caminando de un lugar a otro casi sin darse cuenta, si se pudiera caminar sobre la mente. Es como un líquido viscoso de un color diferente de acuerdo a cada persona que sale y va llenando rajaduras y resquicios que se extienden más allá de cada mente individual.

Así como el cerebro es la base física de la mente de un hombre, pero no es la mente, internet es la base física de la mente humana global, es como un paso evolutivo, es un nuevo órgano que se materializa, un órgano colectivo, no tiene gobierno ni tiene existencia individual, ni siquiera es necesario que todas las personas tengan que participar en él utilizando una computadora o alguna otra máquina, porque ya participan desde antes. La mente humana global ya existía desde antes pero ahora baja a la realidad, internet es un reflejo de esa mente global.

Si publicamos algo en internet significa que ya lo habíamos introducido en la mente global, desde ese punto de vista lo que pase con ese nuevo elemento: si se amplifica, se estanca, se pierde o si gira, ya estaba predeterminado, aunque saber esto no tenga demasiada importancia si nuestra única manera de conocer a la mente global es a través de internet.

Entonces traten de verlo así, como un nuevo órgano colectivo del ser humano, muchos fenómenos que suceden en este órgano son tan parecidos a los que pasan en los seres vivos que han sido llamados con el mismo nombre, por ejemplo: virus. Los virus son una forma de transmitir un mensaje, son como ondas en un mar de puntos que vibran y se mueven como si fueran átomos: no sabemos exactamente dónde están ni qué están haciendo, pero están en la red y somos nosotros mismos que estamos leyendo en este momento y que nos damos cuenta de que algo nuevo existe.

El plantear la existencia de este órgano colectivo ya es un paso, podría ser que en un momento hablemos con él, con nuestra propia inteligencia colectiva, sin necesidad de entrar en su base física: Internet.

Yo propongo que nos comuniquemos con esta inteligencia que es más que humana, pero es humana.

¿Cómo?

Sin computadoras.

¿Cómo?

Dejemos que la idea de la comunicación se abra paso y no hagamos nada, es decir practiquemos lo de siempre: no-hacer y la célula.



Taller de nada XI





El no hacer es una actividad que requiere el mínimo de pensamientos, y si no hay pensamientos mejor. Esto se puede dar en las artes marciales, por ejemplo en el manejo de la espada. Mientras vos pensás si vas a tirar un golpe a la cabeza o al cuerpo el otro ya te cortó en pedacitos. En estos casos cuando el rival no piensa es prácticamente invencible, si ninguno de los dos en la lucha piensan va a perder el primero que piensa, es como decía Les Luthiers: ¡el qué piensa pierde!
Pero no es necesario que un rival te fuerce a no pensar también se puede lograr en actividades individuales como la meditación el Tai Chi y otras. Lo que hicimos nosotros en el “no-hacer” fue una forma de meditación.

También se puede dar en juegos que requieran la coordinación en equipo, en nuestro caso hicimos “la célula” pero podría darse en básquet, fútbol, voley. En realidad puede darse en cualquier actividad de la vida, no se necesita un ambiente en particular, no se necesita quietud, tampoco estar bajo una gran presión, como sería el caso de jugadores profesionales, se necesita una atención diferente, algunos lo pueden llamar percepción, y practica, nada más.

La vez anterior dije que no comprendía el no-hacer y eso es lo que tiene que pasar, ante un no-hacer uno siente: no lo entiendo, pero no siempre es así. Esto sucede cuando pinto y dibujo sin saber lo que va a salir, quizás cuando termino puedo interpretar algo, pero en general pasa un tiempo, me pasan distintas cosas en la vida que voy conectando hasta que de repente descubro el significado, como si fuera una revelación, un relámpago, una especie de iluminación. No siempre lo descubro, muchas de estas pinturas quedan con una interpretación vaga, me tengo que esforzar y encontrar algo, sobre todo para ponerles un título, en esos casos me doy cuenta de que hay algo más que quizás nunca pueda descubrir.

Hace tiempo escribí que no me sentía completo sino podía interpretar todas mis pinturas, hoy creo que hay mucho que esta del otro lado, del lado que no se puede interpretar, nosotros somos una madeja de pensamientos pero hay un mar mucho más grande que parte de nosotros hacia las profundidades del no-pensamiento.

Sinfon&iacute;a c&oacute;smica



Taller de nada X



¿Cómo voy a enseñarles lo que no sé?
Simplemente sin saber. Hoy vengo a clase y no tengo idea de lo que va a pasar, no tengo plan, no tengo notas.
¿No íbamos a hacer el ejercicio de la célula todos los días para estimular la creatividad?
Sí, hagamos.







¿Cómo cambiar el mundo?
El plan es que no hay plan, no hay acción, no hay resistencia, no se puede detener. Es un no-hacer. Cambiar el mundo es un no-hacer.
¿O sea que nos reunimos acá en el aula y hacemos eso del no-hacer y estamos cambiando el mundo?
Sí. Pero también están practicando, comprender el no-hacer es un asunto de toda la vida o de un instante. Ahora en este momento yo no lo comprendo.


Taller de nada IX






Creatividad es caminar aún sin ver, es dar un paso dónde no hay nada, por eso en el estado creativo hay que aceptar la inseguridad y la vulnerabilidad que implica avanzar sin saber donde nos vamos a afirmar.

La mayoría del tiempo realizamos acciones mecánicas, dentro de lo esperado, vivimos dentro de esa seguridad de lo conocido, lo estable, la mayoría de las veces necesitamos mucho empuje para cruzar el umbral, debemos ser llevados al borde, invitados a saltar y aún así nos negamos.

La creatividad es lo que aparece en la mente a partir del vacío, de lo no creado, la nada, pero entonces tenemos el conflicto básico, la mente odia el vacío, le tenemos miedo a la nada.

La mente es un manantial continuo de pensamientos, asociaciones del presente con estímulos del pasado, una máquina de girar que tiene miedo a quedarse detenida.
El no-hacer es una forma de estimular la creatividad, de dejar un espacio para que florezcan los pensamientos más sutiles que provienen del profundo mar creativo del ser.

¿Hay otra forma?

Lo inusual. Si toda tu vida te levantaste a las siete de la mañana a tomar mate, cambialo.

Pero a mí me gusta levantarme a tomar mate, ¿por qué lo tengo que dejar?

No lo dejes, yo digo que lo rutinario te encierra en una coraza de pensamientos mecánicos. Por eso el no-hacer como yo lo describí es algo inusual, pero con el tiempo se convierte en algo rutinario también, entonces ya no sirve, hay que cambiar la forma del no-hacer. Toda actividad se cristaliza, todo pensamiento se cristaliza por repetición, una vez cristalizado es muy estable y hay que hacer mucha fuerza para romperlo o disolverlo.




Taller de nada VIII



Hace unos días mi hijo pequeño, que va al jardín, quiso llevar un osito de peluche. En realidad quería llevar tres peluches y los puso en una bolsa de cartón con manija. Lo veo ya salir con eso y le pregunto qué llevás.
Peluches, dice él.
Pero no podés llevar tantos, llevá uno solo, dije yo en una típica reacción de padre, porque después resulta que los pierde o se los rompen y todo eso.
No, no, no, no, yo quiero llevar todos, ¡mamá!, ¡mamá!, papi no me deja llevar peluches.
Dejale llevar, dice ella, porque hoy todos los chicos van a llevar peluches.
Ah, bueno.
Llegamos al jardín, se acerca la maestra: Hola qué tal, digo.
Hola, dice ella, haber que traemos ahí, ¡ah que lindos muñecos de peluche!
Me pareció extraño que estuviera tan sorprendida, pero como a veces es un poco despistada, no le presté atención.
Al mediodía me encuentro con mi hijo: ¿qué tal te fue con los ositos de peluche? Bien, jugamos.
Resulta que la maestra no había pedido que llevaran peluches, me dice mi otra parte, la mama del nene, hasta yo estaba convencida de que lo había pedido, pero no. Sin embargo, me contó la maestra que todos los chicos llevaron peluches para jugar, todos.



Día del amigo



El poder de las personas cuando se mueven en la misma dirección, es muchísimo más grande de lo que se suele imaginar. Pero creo que todavía hay que trabajar adentro, de forma individual y creyendo que estamos solos, para que en algún momento se manifieste y se sostenga de forma espontánea y desconectada (es decir sin utilizar ningún medio de comunicación actual, ni TV, ni celulares, ni propaganda, ni internet), la acción sincronizada de muchas personas.


¿Entonces hacemos el ejercicio del no-hacer?
Hagamos, sí.

Taller de nada VII







La creatividad no se enseña, la creatividad se despierta.

¿Cómo se hace?

Yo tenía un profesor de creatividad que me mostraba como habían sido creativas otras personas, la verdad que era interesante, pero eso no sirve, no sirve imitar lo que hicieron otros, ver lo que hicieron, estudiarlo para tratar de hacer algo parecido, no sirve.

¿Entonces cómo se hace?

Yo propongo la repetición. Repetir, repetir, repetir siempre lo mismo, siempre lo mismo, lo mismo siempre, siempre repetir, hasta el cansancio.

Eso no tiene nada que ver con la creatividad.

No, claro que no, y ese es el asunto, por ejemplo hagamos todos los días el ejercicio de la célula hasta que sea aburrido, ¿qué les parece?

¿Y funciona?

La verdad que no sé si funciona.

¿Y entonces cómo es que nos estas enseñando cosas que no sabés?, se supone que nos tenés que enseñar cosas que dan resultado, que han sido probadas y aplicadas.

Qué gracia tiene que les enseñe lo que sé, les enseño lo que no sé. Todo lo que sabemos, todo lo que entra en nuestra memoria es infinitamente más pequeño que lo que no sabemos. ¿Pero que significa “infinitamente más pequeño”? Por ejemplo: si nosotros comparamos una partícula de polvo con una torre de departamentos pensamos que tenemos una idea de lo infinitamente pequeño, pero no es así, en realidad no tenemos idea, porque como ya les dije: el infinito no entra en nuestro razonamiento.
Todo el saber acumulado por la humanidad desde que se inventó la escritura es una nada frente a lo que no se sabe.

Bueno, ¿pero entonces qué hacemos?

Yo les diría que hagan algo que incluya alguna actividad física o manual y que requiera cierta habilidad, algo que los mantenga centrados en ustedes mismos pero que al mismo tiempo no puedan perder la atención del entorno. ¿Quieren hacer el ejercicio de la célula?



Taller de nada VI



Traten de no hacer nada por el mayor tiempo posible.

Es un desafío, no hacer, hacer lo mínimo posible, respirar es inevitable, pero fíjense que cosas pueden no hacer.
Los pensamientos surgen, pensar es hacer algo, no se esfuercen en pensar algo en particular, pero tampoco se esfuercen en evitar pensar, el esfuerzo es el mismo y lo que estamos tratando es de no hacer. Pueden cerrar los ojos o dejarlos abiertos, como les sea más cómodo. Traten de no golpear el cuaderno con la lapicera, ni mover el asiento de adelante con las rodillas, todo movimiento es hacer algo, hacer ruidos es hacer algo y esto se trata de no hacer.
¿Puedo mascar chicle?
¿Qué te parece?
Y me parece que no, pero tengo ganas.
Podés hacer lo que quieras, pero yo estoy planteando no hacer, esa es la consigna, no hacer y mantenerlo todo el tiempo posible hasta que estén cansados, qué paradójico: no hacer cansa. Cuando sientan que no pueden más, escriban su experiencia.
Mirar el reloj está prohibido y apagamos los celulares, digo apagamos no poner en modo silencioso.
¿Podemos apagar las luces?
Si la mayoría quiere las apagamos. Yo lo hago con ustedes, ¿están listos?, empezamos.




Hacer nada



El tiempo se hace de chicle, la percepción cambia, lo que a uno le parece una eternidad a otro le parece un segundo, pero estamos en grupo y eso condiciona la experiencia. Empezamos todos juntos en un punto y nos expandimos en cualquier dirección, porque el no hacer es una expansión. El hacer es una concentración, es decir lo que es habitual: trabajar, estudiar, cocinar, hablar, escuchar, mirar, opinar, son todas concentraciones de la mente, los sentidos y el cuerpo físico.
Por eso en el dibujo el hacer está representado como líneas rectas y el no hacer como garabatos, el hacer tiene un tiempo definido, por eso es que usamos relojes, el no hacer no tiene tiempo o tiene un tiempo de chicle.
Lo que sucedió después del no hacer es que empezamos a escribir y en un momento estábamos todos escribiendo, es decir que a partir de esa especie de caos hubo un orden emergente, una sincronización. A partir de la expansión encontramos la sincronicidad, al expandirnos tocamos todos el mismo elemento y volvimos expresando algo de eso, algo que en la vida diaria se podría llamar casualidad.

¿Bueno quién quiere leer lo que escribió?




Taller de nada V




Magnolia



Para percibir una flor lo único que se requiere es la atención, toda la atención todos los sentidos concentrados en uno solo.
Pero eso no es suficiente: después hay que liberar todos los sentidos dispersarlos en todas las direcciones a la vez.
Pero eso no es suficiente, hay que seguir el desarrollo, el nacimiento, el esplendor, la transformación o muerte, la producción del fruto, la semilla.
La regeneración de la vida, ese es el secreto.
Necesitamos un cristal limpio para poder mirar, no quiero ningún vapor que me empañe la visión.
Ahí está el secreto, sólo con mirar una flor, pero no una flor de florero, una flor viva.

¿Cuándo empezamos?

Encuentren una flor que esté naciendo ahora y síganla en su proceso, utilicen la alquimia de los sentidos.

¿Y si eso no es suficiente?

¿Podemos ir todos juntos?

Vamos a ir todos juntos y si eso no es suficiente, paciencia, quizás el cristal no esté los suficientemente limpio.

Fuimos en una mañana de otoño, buscamos, encontramos, miramos, charlamos, coloreamos la imaginación de pétalos guardados en capsulas verdes, volvimos con las manos frías.

Fuimos en una mañana de invierno, buscamos, no encontramos, charlamos, dirigimos hipótesis, nos reunimos en un círculo de respiraciones, aliento con vapor y las manos más frías que antes. Nos equivocamos, empezamos de nuevo, buscamos, encontramos, el sol nos calentó las manos y el cuerpo. Volvimos.

Fuimos, fuimos, fuimos, fuimos, hasta la primavera y seguimos yendo, algunos con menos entusiasmo, muchos faltaron, otros volvieron, y entonces brotó la pregunta.

Es todo muy bonito pero no pasa nada, ¿qué secreto vamos encontrar?

En lo inesperado encontrás las maravillas y quizás no te das cuenta, o te das cuenta después y ya es tarde, esperas que te pase de vuelta pero nunca vuelve a ser igual, otra vez pasa algo inesperado y lo mágico te vuelve a burlar, hasta que un día estas atento, realmente atento. Lo inesperado no es que cae un rayo al lado tuyo, lo inesperado es una sensación interna, una conexión, un susurro, una hoja que cae, una abeja polinizando, una mirada, algo que te atraviesa por completo y se va.



Magnolia 2




Taller de nada IV




Entre la posesión y el despojo


Entre la posesión y el despojo

¿Cómo reconciliar la idea de libertad con la unidad o la unión?

Mientras uno menos posee más libre es.

De eso uno se da cuenta enseguida cuando tiene que pagar las cuotas del auto, la prepaga, la cuota de alimentos, el colegio, el supermercado, el seguro, el celular, el mp3, el mp4, el otro celular, trabajar, trabajar, mayor rendimiento, entrar a horario, salir tarde, correr, ¡y la dieta!, porque si es diet es más caro, el club, correr correr, la puta madre pisé caca de perro…

La unión es: hacemos algo juntos, ¿dónde vamos?, ¿a comer pizza?, ¿a la parrilla?, no soy vegetariano, al cine, al telo, al teatro, al patinar, a una muestra, a la biblioteca, al pelotero, no puedo me tengo que quedar a cuidar a mi mamá que está resfriada, tengo un cumpleaños, estoy terminando la tesis, me vino y eso es suficiente, estoy deprimido, deprimida, correr, correr, correr, cada uno por su lado, escapar, salir, la conch volví a pisar caca de perro…

¿Será que siempre intentamos poseer? Queremos unirnos en algo pero intentamos poseernos, todos juntos, poseernos entre todos, quedamos presos, fijos con las manos atadas hasta que queremos escapar.

No puedo imaginar la libertad en soledad, dijo alguien.

¿Cuál es la relación que establecemos con lo otro, el otro, las otras cosas?
Mientras queramos poseer no hay duda que tenemos menos libertad, en ese sentido la libertad total la tenemos en completa soledad, despojados de todo. ¿Qué pasa si estamos en completa compañía, digo acompañados por todo lo que nos rodea y aún así continuamos despojados de todo.

La libertad es lograr la unión sin poseer nada.

¿Casos prácticos?

No sé díganme ustedes, yo todavía estoy entre la posesión y el despojo, suena a que me quiero sacar de encima el habito de poseer pero las cosas se agarran a mí y no me sueltan. Es un gran anzuelo de la sociedad, el consumismo, una rueda que gira loca y que nadie puede detener. ¡Sueltenme! ¡Qué me suelten digo! ¡Qué yo me suelte! Yo me tengo que soltar nadie va a venir a ayudarme.

¿Cómo será el asunto? ¿Vender todo, perdón, regalar todo, vivir de caridad, andar en túnica anunciando el amor?
Quizás la respuesta sea el desprendimiento, ser el depositario de las cosas pero sin pretender poseer nada. Cumplir el rol de siempre madre padre amigo secretaria empleado maestra amante trabajador jefe lo que sea o en realidad muchos de estos al mismo tiempo pero dejar de mostrar los dientes ante la lejana sospecha de que vas a perder lo que es tuyo, lo que es mío mío y sólo mío, mi hijo mi mujer mi amante mi trabajo mi casa mi cámara mi celular mi dinero mi nosquecosaperomia, mi coche…

¿No tenés alarma en el coche?
No.

Nada es permanente en este planeta, no tenemos ningún puesto asegurado, a cada momento lo inesperado puede ocurrir.
¿Y entonces qué?
Los seguros no tienen cobertura cuando hay una revolución, aunque sea una revolución interna.




Entre la posesión y el despojo